viernes, 27 de febrero de 2009

Piano voice.

Recuerdo que el tata tenía un piano,
me sentaba a su lado para escucharlo tocar.

Luego en el colegio una amiga mía
me contó que tocaba,
peor sus padres la presionaban tanto,
que dejó de hacerlo.

Siempre me han dicho que mis dedos son de pianista,
porque son largos...

Tengo temor de envejecer y no llevar a cabo mi sueño,
aprender a tocar piano y tocar para Elisa, como lo hacía el tata.

Me inquieta saber que teniendo quince años,
mi sueño no se haya realizado.
El verano pasado aprendí un poco,
peor no es como andar en bicicleta, hay que practicarlo...
Les pediré a mis padres un órgano,
un piano es mucho más caro,
prefiero un órgano, y aprenderé sola.

Es que me encanta,
me tranquiliza, me relaja.
Me siento bien,
no es como en la cocina que me anima,
si no que es una felicidad profunda y que despierta mi quietud.
Que calma mis rabias y mis temores.
Solo me dejo llevar, amo eso.

[Después de todo soy un ser humano pidiendo calma]

1 comentarios:

argentinito dijo...

muy bueno!

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