Me detesto, me odio,
me desprecio.
No me quiero, quiero irme,
quiero irme.
Maldita sea como duele.
Maldita sea como arde.
No quiero que sea así, no quiero.
por ti lo di todo... y ahora... Y ahora....
No quiero... No quiero...
No quiero.
Me duele.... La quiero aquí.
¡¡¡¡¡La quiero aquí!!!!!
¿Por qué te fuiste?
Ya no me querías... Y yo lo presentía.
Lo sentía quemar mi pecho,
lo sentía enfurecer mi rabia,
lo sentía ahogar mis ojos.
Sabía que iba pasar,
pero siempre duele más y luego menos.
Moría lentamente día a día,
pero con un abrazo podía vivir todo un día.
Luego... Luego ya no me querías, de un día a otro ya no.
¡¿¡Por qué!?!
no volveré a sentir esto por nadie,
no caeré en lo mismo.
No quiero... No quiero a nadie más.
Y ahora... Me conformaré con sólo verte feliz.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


0 comentarios:
Publicar un comentario