jueves, 21 de octubre de 2010

Irreparable

Mi cuerpo energías reservadas tiene,
...calma... pero y yo?... Tengo? Me quedan?

Hace ya un tiempo no estoy bien.
Estos últimos días he intentado volver a la normalidad,
a tener energía, a poder hablar con mis amigas...
Pero no puedo.
Llegué al punto en el que ya no quiero más.
Tengo unas ganas espantosas de llorar y llorar,
hasta dormir nuevamente.
Por que sí.. Llego a mi casa, después del colegio, para dormir y olvidar todo.

Mi padre... Apenas me ve... Se altera...
Y más cuando le dirijo la palabra.
Me ha vuelto a tratar mal, me volvió a levantar la mano.
Volvió a a mirarme con asco.
¿Por qué? Se desquita conmigo... De lo irreparable que es la vida...
De lo inevitable... De las pesadumbres. De las deudas. Del dolor.
Comprendo eso... Pero... Me hace mal.

Quiero poder curar completamente una herida,
que definitivamente me dejó marcada,
a pesar de que volví a hablar con el otro personaje...
No puedo... Me irrita, me apena... me acompleja.
Me fastidia, siento que no hay nada más que decepción.
El cariño que le tengo es mucho... Pero... me duele.
Este suceso, volvió a meterme en el abismo...

Decidí no hablarle, es así como pasó una semana,
en la cual estuve ocupadísima intentando moverme por un hurto colectivo en mi curso.
Terminé agotadísima psicológicamente, y resentida.
Quizás fue el hecho de que ya estaba vulnerable...
Y por eso me siento tan afectada...
Luego... Entran en plena luz del día a la casa de mi vecina a robar.
¡Dios! ¡¿Más robos?!
Entonces volví con mi paranoia, con mi descontrol mental.. al igual que en el terremoto, no quiero dejar mi casa, no quiero salir,
no quiero dejar a mi hermanita sola.
No quiero que algo le pase a mi familia...
Me siento impotente... Por no haber podido hacer algo... Por no saber que cresta hacer... Me encuentro perdida perdida... Sin saber que hacer... Sólo hago las cosas, para poder olvidar.

Después de eso...
Me di cuenta de que una amiga está enojada, o resentida... O molesta... o algo.
Y yo con ella... Sin querer la comencé a repeler...
Sin querer... siempre cuando comienzan a pasarme cosas que para mi son fuertes...
Comienzo a alejarme... Cuando en realidad lo que más necesito es apoyo..
Mas no sé si esas personas puedan otorgarme soporte...

Así es como pasaron los días, y es como ahora,
ya ni nos hablamos, y si lo hacemos son cosas de colegio.
¿Compartir? No.. ya no.

Me veo abandonada por mi misma...
Estuve esta semana buscando autoestima,
mas busqué cuando menos debí...
Busqué en un lugar desierto.

Sin encontrar nada, con las manos vacías, el alma vacía,
regresé a mi hogar, cansada, hastiada de mi, de mi flojera, de mis burdos intentos.
Y Cuando despierto, cerca de tres horas después,
veo a mi madre... Con sus ojos rojos... Estuvo llorando.
Como toda esta semana...
¿Por qué? Mamá... no sabes como me quema el pecho verte así...
Mamita mía... no llores... Estoy aquí...
No te sirvo de nada... Lo sé... Pero... Si quieres llorar...
Te presto mi hombro...

Luego el telefono suena estridente, es mi hermana.
Se le perdieron las llaves...
¡Muy Bien! Ahora que entren con llaves, y que nos roben... y que hasta te violen...
Paranoia... Tengo miedo, no quiero salir de mi casa, prefiero que me encuentren a mi en ella, que a mi hermana. Prefiero mil veces que si secuestran o matan a alguien... Que sea a mi.
Sin embargo... Esas palabras no salen de mi boca.. obvio...
Sólo salen malas palabras, y discursos estúpidos.

Cuando caminé hacia mi casa,
y me senté en mi silla del escritorio,
y me vi, internada en algo que me ahoga.
¿Qué hago?

Y me encontré finalmente sola.
A punto de quebrarme...
¿Cómo regreso?
¿Por qué nuevamente me veo empapada en esto?

Me quebré, sola...
Implorando por alguien.

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